Spare Rooms, el Airbnb para estudiantes que fundó una emprendedora porteña

A fines del 2008, Valeria Pasmanter fundó Spare Rooms BA, un emprendimiento de alquiler de habitaciones no tan temporales pensado para estudiantes extranjeros y del interior. Algo así como un Airbnb de estadías más largas y en casas de familia.

Conversamos con ella en Huerta Coworking, desde donde actualmente trabaja y coordina todo.

¿Cómo nace Spare Rooms Buenos Aires?

Nace porque yo tenía una habitación libre en mi casa y la empecé a alquilar a extranjeros. En ese momento, hace muchos años, venían extranjeros a estudiar a Buenos Aires y un día me acuerdo que era febrero, hacía mucho calor en la ciudad y una chica francesa que había venido a ver la habitación se sienta en mi living y me dice “estoy harta de que me estafen”. Me dijo que estaba harta que la intenten estafar con el dinero, con el alquiler, solo porque soy francesa. Y me dije “acá hay un nicho”, hay gente que quiere buscar habitaciones, más que nada jóvenes profesionales y extranjeros y no las puede encontrar ni sabe cómo encontrarlas en esta ciudad tan grande. Y, por otro lado, gente que tiene habitaciones extra y no sabe de esta nueva modalidad.

Empecé de a poco. Con las mamás de amigos míos, preguntándoles si tenían habitaciones libres, y además yo tenía contactos en universidades porque había trabajado hace muchos años en Bumeran. Entonces comencé con un blog de WordPress muy básico a postear esas habitaciones, a armar un contrato que se firmaba entre las dos partes y a generar ese contacto.

Yo iba a visitar cada una de las habitaciones para chequearlas. Y a todas las habitaciones las subíamos a este blog y los chicos nos contactaban.

¿Trabajabas sola o con alguien más?

Era yo sola en ese momento. Era yo sola para todo, absolutamente todo. Eso fue creciendo, la gente fue confiando en nosotros. Es muy difícil hasta el día de hoy conseguir habitaciones porque es una modalidad que no se usa mucho en Argentina. En Estados Unidos o en Europa es muy común. Uno sabe que si se va a estudiar a una ciudad grande no va a alquilar un departamento, va a alquilar una habitación porque un departamento es muy caro. Entonces es una modalidad que en otras partes es muy conocida, que los extranjeros ya conocen, pero acá había que capacitar a las anfitrionas.

Lo que nos pasó es que al principio tomábamos cualquier habitación libre. Si era de una persona grande, joven, si era departamento compartido, si era casa de familia… Con el tiempo nos fuimos dando cuenta de que el 95% de nuestras anfitrionas eran mujeres mayores de 56 años. Empezamos, entonces, a abocarnos a ese nicho para conseguir habitaciones. Ellas eran las más agradecidas por esto, las que más estaban necesitadas.

¿Madres cuyos hijos se fueron a vivir solos por ejemplo?

Exactamente. Habitaciones que habían quedado libres porque los hijos se habían ido a vivir solos entonces estaban libres en sus casas. Muchas de estas personas no habían trabajado nunca, estaban separadas, divorciadas, muchas que sus jubilaciones no les alcanzaba… Y las expensas de su departamento eran muy altas entonces necesitaban un ingreso extra. Muchas se dieron cuenta que ese ingreso lo podían sacar por un recurso que tenían a mano, que era la habitación libre.

Nosotros nos transformamos en un buen puente entre ese chico extranjero o del interior que busca habitaciones y esa señora que la tiene.

Cuando yo empecé este negocio eran en su mayoría extranjeros, y ahora es mucha gente del interior porque el alquiler del departamento se volvió tan caro que los chicos recurren a esta modalidad que es más barata y en muchos casos es más segura.

¿Es solo el alquiler de la habitación o incluye desayuno o cena?

Es solo habitación. Los chicos tienen el uso de los espacios comunes. Las habitaciones son privadas, no se comparte la habitación. Lo que el chico puede usar es la cocina, con su espacio en la heladera y en la alacena para guardar sus cosas. Los baños a veces son privados y otras compartidos. Las señoras no tienen la obligación de darle comida.

¿Hoy qué está pasando?

Hay mucha más gente que necesita alquilar una habitación. El problema nuestro es que el proceso para ingresar una habitación no es tan rápido porque nosotros necesitamos ir a chequear la habitación. Eso lo hace un poquitito más lento que lo normal para darle mayor seguridad al cliente.

Esto es mucho boca a boca, ¿no?

Sí porque no todo el mundo se anima a meter a un chico que no conoce a su casa. Tenés que tener alguna amiga que lo haya hecho que te convenza, y tenés que tener también la necesidad de tener ese dinero. Después se quedan por el dinero y por la compañía. Muchas señoras se quedan por la compañía del huésped.

¿Cómo pagan los chicos?

En efectivo a la señora directamente. Le pagan un alquiler mensual. Si ingresa el 15 de abril paga del 15 de abril al 15 de mayo. Son estadías mínimas de un mes porque la señora quiere asegurarse un ingreso estable durante muchos meses. El promedio de estadía es de cuatro meses. Además porque no quiere tener una persona entrando y saliendo de su casa cada cinco días porque es como tener un novio cada cinco días, tenés que explicarle de tu vida todo otra vez…

Nosotros decimos, cada habitación necesita su novio, porque por ahí esta habitación es muy fea para una persona pero para otra es lo mejor que le pasó en la vida.

¿Cuáles fueron los mayores desafíos que tuviste?

Es muy complicado convencer a la gente de esta modalidad. Y encima Buenos Aires tiene todo el tema de la seguridad. Otra cosa es el tema de si el servicio que estoy dando vale relacionado con el hecho de ser mujer. Yo me acuerdo yo cobraba una X cantidad de plata de comisión y un día contraté un coach que me dijo que yo tenía que cobrar el doble. Y yo le dije que no, que nadie me iba a contratar. Y me dijo que el servicio costaba el doble de lo que estaba cobrando y yo muy tímidamente lo aumenté al doble y funcionó igual.

Hay un tema de género que a las mujeres nos cuesta hacernos valer en un negocio y eso fue un gran desafío que sigue siendo hasta el día de hoy.

Si hay alguien que tiene una habitación extra para alquilar, ¿qué debe hacer?

Tiene que entrar en la página spareroomsba.com o habitacionesbuenosaires.com y ahí le vamos a explicar cómo es la modalidad.

Sobre el Autor Belén Marty

Lic. en Comunicación Social, periodista y generadora de contenido.

Seguime en:
>