Maximizá tu tiempo haciendo networking con estos consejos

(Istock)

¿Qué pasó la última vez que fuiste parte de un coffee break en un evento corporativo? ¿Te escabulliste al lado del café en la parte de atrás del salón? ¿O te plantaste en el espacio, formaste nuevas relaciones y maximizaste tu tiempo en el evento? Si el primero es el caso típico tuyo en estos eventos, aquí hay algunos consejos para ayudarte a ganar terreno (y contactos) en tu próxima conferencia.

Llegá puntual

La óptica de llegar tarde rara vez, si acaso, es buena. Llegar tarde no te hace lucir importante. Te hace parecer desorganizado. En general, cuando llegás tarde a un compromiso donde va a haber networking, te ves obligado a colarse por la puerta del costado. Nadie sabrá que estás ahí, lo que significa que cuando llegue el momento de comenzar a conversar con otras personas, ya estás un paso por detrás de los demás en la sala.

Del mismo modo, cuando te apurás a llegar a un evento, puede llegar a verse y sentirse apurado. Esta apariencia te hace ver desaliñado, distraído y distante, ninguno de los cuales te permite dirigir de la mejor manera las conversaciones que estás a punto de tener.

Practicá tu introducción

Una de las primeras preguntas que una persona le hará es: “¿qué hacés de tu vida?, ¿a qué te dedicás?” Aunque esta pregunta debería ser fácil de responder, rara vez lo es, especialmente para las pequeñas empresas. Cuidado con pasar al modo de dar una explicación excesiva, responder con más información de la necesaria, o por el contrario dar una respuesta demasiado vaga, dejando más interrogantes que respuestas en la cabeza de la persona. Este tampoco es un enfoque sólido para formar relaciones sólidas y duraderas.

En su lugar, pensá en la pregunta de manera un poco diferente: ¿cómo ayudás a los demás? Al responder a esta pregunta en lugar de a qué te dedicás, podés mostrar de inmediato el valor que aportás a la conversación, fortaleciendo su posición en el evento de networking.

Sé consciente de tu lenguaje corporal

La forma en la que te parás, caminás y te sentás dice mucho sobre tus niveles de confianza. Si estás de pie con los hombros hacia atrás, la gente se dará cuenta y hará un esfuerzo por hablar contigo. Parecerás que tenés algo convincente para compartir. Por el contrario, si caminás encorvado, sin hacer contacto visual, y con los brazos cruzados, no parecerás accesible. La falta de una postura de bienvenida rechazarás a los demás antes de que se presenten.

Cuando te sientas, erguite. Si te alejás de alguien que está en frente, te verás distraído y como si estuvieras en la búsqueda de alguien con quien hablar. Ese mensaje no verbal apagará las ganas de la otra persona de seguir charlando y podría llevar a un final abrupto de la conversación.

Planificá tu próximo evento

Cuanto mejor tengas en cuenta cómo te presentás tanto verbal como no verbalmente, mayor será la posibilidad de que dispongas del espacio en el que estás y formes relaciones más sólidas con quienes te rodean. Se consciente de cómo te encuentrás para poder ver un mayor retorno de tu inversión de tiempo.

 

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Sobre el Autor Belén Marty

Lic. en Comunicación Social, periodista y generadora de contenido.

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