Edu Gauto, atleta paralímpico: “A la suerte hay que ayudarla”

Entrenar casi todos los días es fácil decirlo pero no hacerlo. Levantarse al alba, armarse el desayuno, hacer el bolso, tomarse el transporte público, entrenar doble turno, y volver. Y repetir. En pleno desarrollo de los Juegos Olímpicos estamos al tanto del sacrificio que hacen los atletas para llegar al máximo rendimiento durante la cita deportiva más importante.

Pero este sacrificio también alcanza a los atletas paralímpicos. Este año, competirán representando a la Argentina 82 deportistas representantes en 15 deportes. Llegarán a Brasil los primeros días de septiembre ya que comienzan a competir cuando terminan las competencias olímpicas tradicionales.

Este año, con mayor número de altetas paralímpicos, Argentina intentará mejorar su desempeño en los juegos de Londres 2012 en los cuales nuestro país obtuvo cinco medallas (1 de plata, y 4 de bronce).

Eduardo Gauto es uno de los 5 atletas de judo paralímpico que estarán representando a nuestro país en Río 2016.

Justo en judo, la disciplina que saltó a primera plana cuando “la Peque” Paula Pareto obtuvo la presea dorada en estos Juegos Olímpicos (categoría 48 kilos). Eduardo es un hombre serio, persistente y trabajador como pocos.

Ciego desde los 4, arrancó a entrenar judo a los 9 y hoy, con un subcampeonato en los panamericanos de Toronto 2015 bajo el brazo buscará llegar al podio en los Juegos de Río este año. Pero, quizás a diferencia de otros deportistas de alto rendimiento, Eduardo no solo entrena todos los días sino que trabaja de 9 a 18, como cualquier otro mortal. Es Ejecutivo de Cuentas en Staples Argentina y para poder entrenarse al nivel requerido por unas olimpíadas, casi todos los días, sale de su casa en Lanús, viaja hasta las oficinas de Staples en Barracas para luego tomarse el tren, luego el subte, luego el tren para, por último, caminar hasta el CENARD (Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) en pleno barrio de Núñez.

¿Se puede? Eduardo, así como la Peque quién se recibió de médica aún entrenando competitivamente, son ejemplos de que con perseverancia, compromiso y buena voluntad, todos los sueños son posibles. Alcanzables. Palpables.

“Yo particularmente creo que se puede. Que mientras se planifique y se proponga un objetivo se llega. Yo soy partidario de que hay que ser proactivo, de que no hay que esperar. Y cuanto menos se pida, mejor. A las cosas hay que buscarlas y ganárselas”, sostuvo Eduardo en una entrevista con TrabajoComoQuiero.”A las cosas hay que buscarlas y ganárselas”. Eduardo Gauto, atleta paralímpico #Argentina #TrabajoComoQuiero

“A la suerte hay que ayudarla”

Llegó al judo luego de que lo bocharan en taekwondo por ser no vidente. Con la ayuda de la Federación Argentina de Deportes para Ciegos armó un plan de entrenamiento más serio. Luego, convocado por el cuerpo técnico de la selección, participó en varios mundiales, en los panamericanos en Guadalajara, en Toronto y ahora en Río.

“Las veces que perdí, perdí con gente de primera línea. Me encontré en un escenario que estaba sexto en el ranking mundial antes de los panamericanos. Me preparé lo mejor que pude. No se dio, salí segundo”.

Cuenta que el momento que más disfrutó fue cuando le ganó a un rival muy duro en semifinales del panamericano: “Sentís el sacrificio tuyo, el de tu familia, el de los entrenadores y del plantel. Cuando pasás la ronda lo sentís. Ese momento es el resultado de tantas cosas que hicimos juntos”, expresó.

Por el momento, días antes de la competencia máxima está tranquilo. Eduardo, quien además es padre de dos hijos, sabe que es el fin de un ciclo y que lo debe manejarse con calma. “Creo que va a ser mi momento, mi revancha”, me cuenta Eduardo, muy optimista, mientras se le escapa una sonrisa.

Nuestra charla dio para muchas más cosas. Pero que le encanta venir a trabajar y que tiene un sistema que le lee todo, así de esa manera, puede enterarse de los contenido de los correos que recibe. Ahora sí, se ríe y me confiesa que sabe exactamente cómo escribe cada empleado de Staples. Quién usa bien los acentos, las comas, los signos de interrogación…

Por suerte, y gracias al apoyo económico de Staples, su familia lo va a poder acompañar a Río mientras compite. Por eso, agradece. Pero en realidad la que está agradecida soy yo, por todo lo que representa. Por la garra que le pone. Por estar siempre sonriendo. Por mostrarnos a todos el camino. Pero sobre todo, por su humidad.


Sobre el Autor Belén Marty

Periodista. Generadora de contenido en Staples Argentina. Maestrando en Economía y Ciencias Políticas.

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