Cómo usar la comunicación no verbal a tu favor cuando buscás trabajo

(Istock)

Si practicaste las respuestas una y otra vez y te sentís confidente para la entrevista laboral, puede que te esté faltando repasar la otra mitad de la historia: la comunicación no verbal. En su teoría de la comunicación humana, el teórico y psicólogo austríaco Paul Watzlawick, dice que hay cinco axiomas, uno de ellos es que todo comunica. El cómo es tan importante como el qué. Qué hacemos cuando hablamos, qué expresiones faciales, cómo movemos las manos, si temblamos… Todo eso también está dando señales.

Algunos estudios han demostrado que las personas forman primeras impresiones basadas en un 55% por el lenguaje corporal y solo en un 7% en el contenido verbal real. En este sentido, las acciones realmente pueden hablar más fuerte que las palabras. Por eso es clave comenzar a causar una buena impresión no verbal desde el momento en que entrás por la puerta de la recepción hasta el momento en que te vas. Algunos errores no verbales a la hora de buscar trabajo pueden llegar a arruinar tus chances de conseguir ese tan ansiado puesto laboral.

Preparate para causar una gran impresión

Lo primero es lo primero: La primera impresión. La impresión visual es lo primero que tu entrevistador o entrevistadora va a recibir de vos. Asegurate que estés impecable, vestite acorde al lugar a donde vas a pedir el trabajo desde la cabeza hasta los pies. Una persona confidente en la forma en que luce, arranca bien.

También es importante oler bien. Esto parece algo obvio, pero es esencial evitar oler desagradable, o con transpiración en tu primer acercamiento a la empresa. Tampoco te pongas demasiado perfume, nadie quiere dejar la impresión de haberse tirado el tarro de perfume encima, o dejar un olor a cigarrillo o al olor a humedad de tu ropa. Tené cuidado.

Llevá un par de copias impresas de tu CV (si no tenés CV podés descargarte una versión en pdf de tu LinkedIn e imprimir eso). Si sos diseñador o arquitecto, no te olvides de llevar tu portfolio o ejemplos de trabajo realizados organizados y presentados profesionalmente.

Armate un kit de emergencia: pastillas de menta, pañuelos de papel, una lapicera, y maquillaje por si necesitás un refuerzo (si sos de los que usa).

Esperar en la recepción

Saludá a la recepcionista profesionalmente antes de tomar asiento para esperar a tu entrevistador. Se cordial pero no confianzudo. Sentate y esperá con paciencia. Intentá no tomar llamadas ni mirar obsesivamente al celular. Prestá atención a tu alrededor.

Saludar al entrevistador

Hacé contacto visual con la persona encargada de entrevistarte. Sonreí. Es tu oportunidad de causar una buena impresión.
Durante la entrevista

Cuando te sientes, hacelo derecho y no te encorves. Si querés podés tirarte levemente hacia adelante para mostrar interés. El objetivo es ser natural, confiado en vos mismo y entusiasmado por lo que se viene. No invadas el espacio personal del entrevistador. Mantené tus pies en el suelo. La clave, de nuevo, es ser natural. Escuchá atentamente y asentí cuando te parezca apropiado

Al cierre de la entrevista, agradecé la oportunidad y por el tiempo y sonreí. Ahora es tiempo de despedirse confiado de que tuviste una entrevista de diez.

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Sobre el Autor Belén Marty

Periodista. Generadora de contenido en Staples Argentina. Maestrando en Economía y Ciencias Políticas.

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